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¿Soy una persona codependiente?

La codependencia emocional, o codependencia afectiva, es una disfunción psicoemocional caracterizada por una incapacidad de alejarse por sí mismo de una relación tóxica o no conveniente. La persona codependiente centra su felicidad y bienestar en otra persona (generalmente la pareja, aunque también se puede dar con familiares o amigos), percibiendo imposible disfrutar de la vida sin esa persona.

En mi consulta psicológica de Valencia, realizo terapia de adultos con el fin de que las personas que están sufriendo estas situaciones puedan tomar el control de sus vidas, obteniendo mayor control y recursos para tomar las decisiones que le lleven a tener una buena calidad de vida y bienestar.

Características de una persona codependiente:

La codependencia o apego afectivo, es el resultado de muchos componentes (biológicos, psicológicos y sociales). No todas las personas sufren codependencia por el mismo motivo; las experiencias que hayamos tenido en el pasado, el vínculo con nuestros familiares más cercanos, eventos traumáticos, etc. Todo ello nos llevará a desarrollarnos emocionalmente de manera más o menos sana.

Para superar estos problemas, como cualquier otro de carácter psicológico o emocional, es importante conocerse a sí mismo y detectar aquello que nos perjudica y repercute en nuestro bienestar, para así poder empezar a modificarlo.

A continuación, se describen las principales características de una persona codependiente:

Necesitar a otra persona para ser feliz

Las personas codependientes generalmente son incapaces de disfrutar de actividades o hobbies que no incluyan a su pareja o fuente de apego afectivo. Esto es debido en parte a la adquisición de creencias irracionales, como que una persona que no tiene pareja o que está sola va a disfrutar menos de cualquier actividad o va a ser menos feliz que una persona con pareja, por buena o mala que sea la relación.

Las creencias irracionales son originadas por aprendizajes previos y se interpretan como verdades absolutas, conceptos no cuestionables.

En terapia se cuestiona la veracidad de estas creencias con el paciente, con el objetivo de que las sustituya por otras más lógicas y verdaderas.

Pánico ante la posibilidad de que se acabe la relación y estar solo/a

La persona que sufre codependencia no ve como una opción viable terminar la relación. No ve un futuro sin esa persona puesto que considera que por sí sola es insuficiente para afrontar los problemas de la vida cotidiana.

Esto le hace preocuparse excesivamente por agradar al otro, situando en un segundo plano su bienestar y valores personales, lo que puede dar lugar a sentimientos de insatisfacción y culpabilidad hacia uno mismo.

Evita estar en desacuerdo con los demás

Una característica común en situaciones de codependencia es la incapacidad de dar la opinión propia por temor a desagradar a la otra persona o no saber decir que no.

La asertividad es la habilidad de decir la opinión propia y de manifestar desacuerdo o desaprobación cuando se considera que están actuando en contra de nuestros valores o intereses, de manera clara y sin faltar al respeto.

Esta habilidad puede desarrollarse permitiéndose a uno mismo escucharse y detectar aquello que no es compatible con nuestros valores o que nos perjudica, y tomar conciencia de que podemos actuar frente a esas situaciones.

Incapacidad de dejar la relación o desvincularse pese a los malos tratos (psicológicos o físicos), abusos o insatisfacción

La persona dependientemente emocional basa su autoestima y autorrealización en la otra persona. Esta situación genera desventaja, puesto que dependemos de la buena voluntad e intenciones del otro (aún en el caso de que la otra persona sea la más buena del mundo y nos quiera y nos respete, sigue siendo una situación desfavorable), y tarde o temprano aparecerán sentimiento de abandono o rechazo, perjudicando la propia autoestima.

Cuando una persona tiene la autoestima baja, tiene el riesgo de tolerar comportamientos como maltratos psicológicos o privación de libertad (opinar, vestirse como uno/a quiere, elegir amistades, etc.), generando sentimientos de incapacidad por hacer algo al respecto o dejar la relación.

Aprende a ser menos dependiente afectivamente

Si desde pequeños hemos aprendido que la felicidad se basa en estar en pareja, afectivamente nos habremos desarrollado con esta creencia reforzándola con el paso de los años y manteniéndola en el trascurso de nuestras relaciones pasadas.

Puedes satisfacer tus propias necesidades y disfrutar estando solo

Lograr un equilibrio saludable entre la dependencia e independencia emocional conllevará a que estés mejor preparado para tomar decisiones que favorezcan tu bienestar. El amor no es incompatible con la dependencia emocional. Puedes querer a alguien, pero que esta persona no sea indispensable para que disfrutes de la vida.

Eduardo Bertomeu

Psicólogo

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