Mitos sobre los recién nacidos

Tener un bebito recién nacido en casa da pie a recibir toda clase de consejos. Si bien, algunos han permanecido por generaciones, no son del todo ciertos. Conoce por qué los refutan los expertos.

Ser mamá de un recién nacido equivale a ser oyente de un montón de consejos y creencias que pueden llegar a confundirte. Para que tu instinto maternal no se ofusque, te decimos los 10 mitos más populares y por qué los expertos no los consideran ni ciertos ni recomendables.

“Atender cada llanto de tu bebé, puede mal acostumbrarlo”. Los bebés lloran para comunicarnos que tienen hambre, están cansados, incómodos o simplemente que necesitan sentirse reconfortados. De acuerdo con LRGHealthcare, sitio del Hospital General de Lakes Region (New Hampshire, EE.UU.), un bebé recién nacido no termina por mal educarse, por el hecho de que sus padres le atiendan cada vez que llore. Por el contrario, el Dr. Maurice J. Elias, autor del libro Inteligencia Emocional para Padres, señaló para Parenting, portal especializado en bebés, que durante los primeros seis meses de vida es primordial para los bebés desarrollar confianza en que serán cuidados.

“Nunca despiertes a tu bebé”.LRGHealthcare (lrgh.org) señala que durante las primeras semanas de nacido, el pediatra podrá recomendar que des de comer a tu bebé cada dos a cuatro horas, de día y de noche, para asegurarse de que gane peso en la proporción adecuada. Una vez que el médico considere que tu bebé ha alcanzado la meta, es posible que sugiera esperar a que éste se despierte para alimentarlo.

“Aplica alcohol en el muñón del cordón umbilical ¡en cada cambio de pañal!”. La mencionada publicación explica que aplicar alcohol en la zona, más que ayudar puede retardar el proceso de recuperación, y enfatiza que hoy los doctores recomiendan mantener limpia y seca el área, hasta que el muñón se desprenda por sí solo.

“Las vacunas en los recién nacidos pueden provocar autismo”. Algunos padres han escuchado rumores de que el timerosal, un conservador comúnmente utilizado en vacunas, puede causar autismo si se aplica en los bebés. Sin embargo, los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de EE.UU. (cdc.gov) recomiendan poner a los niños menores de dos años todas sus vacunas para protegerles de enfermedades que pueden ser muy serias e incluso mortales. La entidad remarca que, aunque no se ha encontrado relación con el uso de timerosal en las vacunas y el autismo, desde el 2001, en EE.UU., ninguna vacuna autorizada por la FDA para aplicarse en niños menores de 6 años lo contiene. A excepción de algunas formulas de la vacuna contra la influenza.

“Los bebés que son amamantados no tienen reflujo”. Falso, todos los bebés, como quiera que se les alimente, escupen leche frecuentemente cuando comen. Healthy Children, portal de la Academia Americana de Pediatría, señala que a veces lo hacen si comen de más y otras veces al eructar y, aunque la mayoría de las veces no es motivo de preocupación, el sitio remarca que es importante diferenciar entre reflujo y vómito. Mientras el primero sucede prácticamente sin que el bebé lo note, el segundo implica esfuerzo, es más cuantioso y causa malestar en el pequeño. Si tu recién nacido lo hace regularmente (una o más veces al día) y notas un color verdoso, es momento de llamar al médico.

“Un recién nacido no puede rodar y caerse”. Sí que puede. LRGHealthcare menciona que aunque los bebés pequeñitos tardan meses en aprender a rodar, sí pueden voltearse de lado y con ello acercarse demasiado a los bordes de las camas o las estaciones de cambio de pañales, lo que los pone en riesgo de caer. Evita distraerte mientras los cambias o cuando esté sobre sillones y camas, y nunca lo coloques cerca de las orillas.

“Los recién nacidos no deben salir”. El aire fresco es bueno para tu bebé ¡y para ti! Cambiar un poco de escenario puede ayudar a calmarlo en esos días que esté intranquilo, así que, siempre con el visto bueno del médico, tu pequeño y tú pueden dar un corto paseo al aire libre. Eso sí, lo recomendable es no exponer al bebé a ambientes cerrados con mucha gente, como restaurantes o centros comerciales, pues corre el riesgo de contraer enfermedades. Del mismo modo, es preferible evitar salir con él si hay ventiscas, ondas de calor o mal clima en general.

“Los protectores de cuna cuidan a tu bebé”. Las protecciones acolchadas que se colocan alrededor de la cuna para “proteger” la cabecita del bebé contra golpes en los barrotes, más que cuidarlo pueden ponerlo en riesgo. La Academia Americana de Pediatría (aap.org) señala que no hay evidencia de que aporten tal protección, pero sí pueden ocasionar que el bebé se quede atrapado en ellas o se enrede con las correas, sin tener la destreza para liberarse, pudiendo ocasionar terribles consecuencias.

“Los chupones no son buenos para los bebés”. Los bebés nacen con la necesidad de chupar y esto es importante porque requieren de dicho reflejo para comer y beber. Además, de acuerdo con Healthy Children (healthychildren.org), chupar tiene un efecto tranquilizador en algunos pequeños. Por ello, proporcionarles un chupón puede ser una buena idea siempre y cuando, como indica el portal, se haga una vez que el recién nacido domine el pecho y nunca para retrasar comidas. Del mismo modo, no recomienda forzarles a tomarlo si no lo desean.

“Los recién nacidos pueden viajar en auto sin sillita”. Healthy Children señala que todos los bebés deben viajar en sillitas especiales para niños en los autos y siempre colocadas de manera inversa a los asientos de los carros, es decir mirando al respaldo de los mismos, hasta cumplir los dos años. Con los recién nacidos hay que cerciorarse que puedan estar bien asegurados en una posición semireclinada y hacer la prueba antes de salir de casa. Recuerda que siempre debes consultar al pediatra antes de modificar los hábitos y la alimentación de tu bebé.

Fuente: http://ar.mujer.yahoo.com/

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