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Cómo ahorrar en gas en época invernal

Si sos de esas friolentas que ni bien baja un poco la temperatura se emponchan, suben al tope las estufas y así y todo igual tiritan, hay algo elemental que podés hacer para ayudar a que tu hogar se mantenga calentito: ¡tapar los agujeros! Y no estamos hablando de las goteras en el techo (aunque, obvio, también hay que taparlas). El aire frío entra por cualquier mínima rendija, por lo que puertas y ventanas requieren un tratamiento especial en estas épocas. Con los viejos y queridos burletes podés hacerle una verdadera barrera al aire gélido y mantener en tu hogar un clima agradable. Además, al no dejar que ingrese el chiflete nada hará bajar la temperatura, por lo que podrás mantener las estufas en mínimo y ya estarás ahorrando gas. Eso sí: fijate que todos los artefactos funcionen perfectamente y que sean de tiro balanceado, para no correr riesgos. Y seguí leyendo, porque hay muchas cosas más que podés hacer.

En el horno

Si sos de las que apagan el gas cuando terminó de cocinarse un plato, sacan la fuente y dejan que el calor se vaya yendo solo, cambiá tus hábitos. Salvo que la receta sea extremadamente específica, apagá el horno un ratito antes –apenas cinco o diez minutos, según la temperatura que haya alcanzado– y dejá que la comida se termine de cocinar con la puerta cerrada, con el calor que perdura dentro. Y si vas a cocinar en ollas, que sean a presión, ya que permiten mantener más el calor y cocinan más rápido; o al menos tapá las comunes, y ya estarás ahorrando hasta un 20% de gas.

Si Febo asoma…

¿Te da el sol matutino o el de la tardecita? Aprovechalo. Es el mejor calefactor natural que podés tener. Corré las cortinas y permití que los rayos entren para entibiar tu hogar, mientras dejás la estufa en piloto por unas horas (o, mejor, la apagás).

Regulá

Cuando tu objetivo es economizar gas, nada de poner el calefón o termotanque al tope y después, una vez en la ducha, abrir el agua fría para contrarrestar. ¡No! Regulá bien el artefacto, descubrí a qué temperatura es agradable el agua para vos y así vas a estar ahorrando, tanto a la hora de bañarte como de lavar los platos. Y date duchas más cortas, evitá los baños de inmersión, desengrasá la vajilla primero y luego enjuagala toda junta, sin dejar la canilla abierta. De este modo, estás consumiendo menos gas y también menos agua.

¿Dónde estás?

Apagá las estufas de las habitaciones que no estés usando. Por ejemplo: durante el día, no tiene sentido que el calefactor del dormitorio esté encendido si no vas a estar allí. En todo caso, para que cuando vayas a dormir tu habitación no sea un iglú, encendé la calefacción diez minutos antes, pero dejarla prendida todo el día sólo hará que desperdicies gas. Y en el caso de que esto no sea factible, los expertos recomiendan mantener el calor encendido durante el día y apagarlo por la noche. Otro tip: antes de irte a dormir, bajá las persianas para mantener la casa aislada y evitar que ingrese el frío de afuera.

1° = 10%

Fuente: http://www.revistamaru.com/

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