Aseguran que los hombres serían el “sexo débil”
27 08 2006
Dos trabajos publicados en la prestigiosa revista americana “Proceedings of the National Academy of Sciences” han mostrado de forma gráfica que las respuestas cerebrales al humor difieren dependiendo del sexo y de la personalidad. Según una serie de investigaciones recientes, las mujeres y los hombres se relacionan de modos diferente tanto con las lágrimas como con las carcajadas.
Un equipo del Centro Interdisciplinario de Investigación de Ciencias Cerebrales de la Universidad de Stanford, en California, ha estudiado la respuesta de diez hombres y de diez mujeres mientras revisaban tiras cómicas en blanco y negro.
Según publica hoy una agencia local, ambos grupos mostraron respuestas neurológicas similares y encontraron divertidos los mismos dibujos, pero en las mujeres eran más activas algunas regiones cerebrales, como el córtex prefrontal izquierdo, que está implicado en el procesamiento del lenguaje y de la atención, así como el “núcleo accumbens”, que se encarga de la anticipación y de la percepción de la recompensa.
En un segundo trabajo, el mismo equipo ha encontrado una asociación entre la activación de ciertas regiones cerebrales, el humor y ciertos rasgos de la personalidad, como ser extrovertido, introvertido y tener una estabilidad emocional. Según los expertos, estos trabajos contribuyen a entender que los hombres y las mujeres perciban el mundo de forma diferente.
Las mujeres no sólo parecen diferentes que los hombres ante los estímulos que les provocan carcajadas de risa, sino además ante las que le causan punzadas de dolor.
Investigadores de la Universidad de Bath, en Gran Bretaña, han estudiado cómo las diferencias de género pueden afectar la percepción del dolor, llegando a la conclusión de que las mujeres sienten más dolor que los hombres, no sólo a lo largo de su vida, sino que les afecta a más áreas del cuerpo, más a menudo y durante más tiempo que a los varones.
Sus conclusiones se fundamentan en varios estudios que analizaron la respuesta al dolor en voluntarios expuestos al agua muy fría y a diversos análisis efectuados en hospitales.
“En la percepción del dolor femenino no sólo son importantes los factores biológicos, como la diferencia hormonal, sino también aspectos psicológicos”, ha comentado el doctor Ed Keogh, de la Universidad de Bath.







